Kikekeller. Un bar en la trastienda.

Si buscas un sitio para tomar algo después del trabajo o quieres sorprender a alguien llevándolo a un “sitio diferente” en el que tomar una copa, Kikekeller es el lugar perfecto. A nosotros nos encanta como opción para tomar un gintónic tras una buena cena en Maricastaña, justo enfrente. Aunque, avisamos, puede que vayas a tomar una copa y acabes llevándote a casa alguno de sus objetos únicos e irrepetibles. ¡Nosotros los queremos todos!

Carbones 13, café y gintónics en Huertas.

Carbones 13 es uno de esos locales versátiles, a los que puedes ir por la mañana, mientras esperas a que llegue tu turno para entrar a ver alguna de las exposiciones temporales del Thyssen, o para inaugurar las noches de fiesta con un buen gintónic preparado con una de las 20 ginebras que hay para elegir en la pizarra de la barra. Incluso si vas a mediodía y tienes un poco de gusa, puedes picar algún plato frío (empanadas caseras, nachos, guacamole…). Ambiente pop y buena música. Recomendable evitar las horas punta.

Warehouse 37: combinados premium en Triball.

Warehouse hace posible eso que que tanto nos gusta: calidad a precios asequibles. Cada vez hay más negocios que apuestan por el chic low cost o, como dirían nuestras abuelas, por lo bueno, bonito y barato. Este local de la calle Barco, en pleno Triball, hace posible la fórmula mágica ofreciendo combinados premium de ginebra, vodka, whisky o ron, por sólo 7 €. Pero su éxito no sólo radica en la buena calidad de sus bebidas, también en el mimo con el que las preparan.